En “Historia General de las Islas Canarias” describe así al Barranco de Badajoz:
“Se encuentra en este distrito un sitio delicioso, siguiendo el curso del barranco llamado de Badajoz, cubierto por ambas orillas de numerosos árboles frutales y dragos gigantescos, mezclados con helechos, junqueras, zarzas y otras plantas trepadoras, donde se anidan aves de todas especies. El agua transparente y fría que baja de las Cañadas, se precipita y corre en alegres cascadas en medio de una estrecha garganta, cuyos flancos cortados a pico se elevan a muchos centenares de metros, vestidos de espléndida vegetación.”