Es la descripción del Barranco de Badajoz más antigua de la que se tiene constancia. Los naturalistas Philip Barker Webb y Sabin Berthelot visitaron el Barranco en 1828 quedando muy impresionados, pero no fue hasta 1840 cuando lo describieron en su obra publicada en francés “Geographie Botanique” (1840).
“El barranco de Badajoz está limitado al poniente por las montañas de la Ladera de Güimar, y del otro por las tierras alteradas del valle. Cuando se ha avanzado dentro de esta garganta, se ven sus laderas, cubietas de plantas, que se alzan a más de ochocientos pies por encima del cauce.”
En Geographie Botanique fue donde apareció también la primera reproducción del Barranco de Badajoz, que aunque confeccionada por M. Saint Aulaire, fue basándose en el grabado original de J.J. Williams amigo de Webb y Berthelot y que siempre acompañaba a éstos durante sus excursiones. Según Webb y Berthelot el punto desde el que J.J. Williams realizó el dibujo fue desde:
“...donde comienza a alcanzar la región de los bosques y de las brumas permanentes. Aquí, el cambio de temperatura y la frescura del suelo no conviene ni a las Euphorbias ni a las otras plantas que las acompañan. Un follaje más lujuriante, un verdor más fresco y más notable viene a decorar los escarpes de estas gargantas sinuosas. La variedead de las especies acusa las condiciones de existencia más apropiadas al mayor número de vegetales, pero la abundancia de Brezos y algunos pies de Laureles señalan y la vecindad de la región forestal.”